Primavera en mis flores.

Apenas comenzó marzo y ya se siente la llegada de la primavera. Muy temprano los pájaros me alegran la mañana con su música.  El frío se va despidiendo y mi piel se llena de sol.

¡Qué feliz me hace despertar con un cielo brillante y despejado!

llega la primavera

Cielo despejado

Los rosales ya tienen botones y también flores. Las plantas que dormían, ahora renacen. A pesar del invierno, de las plagas y otras dificultades, la mayoría de mis plantas sobrevivieron y verlas vestirse de primavera me llena de esperanza.

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rosa

 

roses

Hace poco más de un año nos cambiamos de casa. Con la mudanza me traje los rosales, lavanda, rudas, menta, azalea, plectranthus tomentosa (una planta que huele como el vick vaporub), cola de elefante y la planta que me regaló mi papá hace casi 17 años cuando me operaron de la espalda, junto con su retoño y una planta que me regaló un alumno en mis tiempos de maestra. Casi se me olvida, también las sábilas de mi marido, las cuales siempre nos regalan muchos retoños.

Me preocupaba mucho que mis plantas no sobrevivieran, que no pudieran adaptarse al cambio. Hubo momentos en los que pensé que no lo lograrían, sin embargo, con excepción de la menta, han sobrevivido hasta ahora y algunas de ellas están  mucho más fuertes y bellas que nunca.

Entre junio y septiembre compré  otra lavanda, un tulipán, una hierbabuena, una albahaca, una manzanilla, una menta, una violeta, una bugambilia, una planta de chiles, un rosal, una flor blanca cuyo nombre no recuerdo y una orquídea. Algunas las puse en la azotea junto con mis rosales y las otras plantas que me traje. Otras las planté en el pequeño jardín  de sombra que tenemos.

Sacar mis plantas adelante ha sido un verdadero reto. Desde la época de lluvias mis plantas han tenido que luchar contra diferentes tipos de plagas: pulgones, caracoles, cochinillas e inclusive ardillas (y muy ocasionalmente arañas rojas y larvas).

En el pasado no me había tocado enfrentar eso. Debido a la fuerte plaga en el pequeño jardín, las plantas que puse ahí desaparecieron.  Aprendí que los caracoles no son tan amigables, ni las cochinillas tan inofensivas y que las lluvias que tanto amo, no siempre favorecen a las plantas.  Los caracoles se comieron la planta de chiles y el rosal (el único que planté en ese jardín).  Las cochinillas acabaron con la violeta. Todos, pulgones incluidos, acabaron con la menta.  Mientras tanto, las ardillas se comían mis rosas en la azotea.

Me enojé, me frustré, me sentí impotente y triste, me desesperé. Cuando tuve que acabar con los caracoles (salieron más de 30 en un jardín pequeño) e inclusive con las decenas de cochinillas devorando mi plantita, me sentí tan mal que pasé la noche llorando. Sé que sonará gracioso para algunas personas, pero me sentía una despiadada asesina de animalitos que, además, me gustaban.  Me quedó claro que hacer eso no era la solución ni la respuesta que buscaba. Necesitaba encontrar una manera menos agresiva de resolver la situación.  Por lo tanto, me dediqué a buscar información al respecto. Pasé semanas leyendo sobre  plantas, plagas y remedios naturales para alejarlas, para tener un jardín sano.

Aprendí que con ajo, agua y jabón los pulgones se mantienen lejos de las plantas. Cuando son demasiados, no es suficiente, primero hay que quitarlos de las plantas. Eso lo hice delicadamente con un cotonete humedecido en alcohol y fue necesario hacerlo por varios días.

Los caracoles no se acercan a lugares donde haya trocitos de cascarones de huevo o cenizas (siempre y cuando estén secos, por lo que en época de lluvias hay que cambiarlos constantemente).  Durante semanas he estado juntando cascarones para la época de lluvias.  Me parece que tampoco les gusta el sabor de un chile muy picante y ya esta semana preparé mi líquido con un chile muy fuerte (se supone que esto también mantiene lejos a las  ardillas), espero que sí funcione.

Cascarones

Cascarones

También leí que las cáscaras de los cítricos y de los plátanos alejan a varios bichos. Esto lo dudé un poco; sin embargo, lo hice y he comprobado que sí funciona.  Por alguna razón, las cochinillas se quedan en la cáscara de plátano y ya no molestan a la planta.

Por otro lado, las cáscaras de plátano se pueden enterrar junto al rosal y esto intensifica el color de las rosas así como enterrar un ajo intensifica su olor.  Los cascarones de huevo tienen calcio y eso es bueno para la tierra.

Con respecto a las ardillas, no tengo mucho qué decir. Hace meses llegué a ver seis ardillas en mi jardín y ahora llevo semanas sin ver ninguna.

Leí que para alejar algunos bichos, hay que poner tenedores desechables alrededor de la planta. Sé que suena un poco descabellado, pero como ya estaba harta de que las ardillas se comieran mis rosas, decidí intentarlo; después de todo,no tenía nada que perder.  No sé si sea coincidencia, pero hasta ahora no han desaparecido más rosas y eso me hace muy feliz. Deseo que esta primavera mis jardines se llenen de flores.

rosas

Me gusta pasar tiempo con mis plantas. En los últimos años he ido aprendiendo a comunicarme con ellas.  Recuerdo que cuando era niña, me llamaba mucho la atención como Emi, quien trabajaba con mi abuelita y a quien consideramos parte de nuestra familia, todos los días platicaba con sus plantas. En este entonces me parecía algo muy extraño. Ahora entiendo a Emi y aprendo de ella, de lo que me enseñó en esos años. Casi todos los días platico con mis plantas y les dedico tiempo.

He aprendido a identificar cuando una planta está triste y he visto como el poder del amor, de una palabra suave, de una caricia (cuando es posible tocarla) le dan alegría,  la llevan a levantar sus hojitas y a luchar por la vida.

Teníamos poco tiempo de habernos cambiado de casa cuando un amigo nos regaló una Spatifilium muy hermosa. Al principio estaba bien pero luego los bichos la lastimaron mucho.  Por un instante pensé que no sobreviviría. Estaba muy decaída y lo que quedaba de sus hojas ya casi tocaba el piso. Todos los días le hablaba, acariciaba sus hojas, la cuidaba. Para mi sorpresa, al poco tiempo, se levantó: decidió vivir. En estos días y después de siete meses,  abrió su primera flor  majestuosa y esplendente.

Spatifilium

Spatifilium

Spatifilium

Yo me quedo feliz y boquiabierta ante la magia de la naturaleza y la voluntad de vivir de la mayoría de mis plantas.

En el invierno perdí una manzanilla, pero me dejó un retoño fuerte  ahora lleno de flores. También las lavandas han dado dos retoñitos que espero sobrevivan. Es la primera vez que dan retoños y estoy muy emocionada.

Manzanilla

Manzanilla

Lavanda retoño

lavanda

Las lavandas son muy fuertes. Su potente aroma aleja a los bichos y atrae a las abejas. A veces, cuando subo a visitarlas, hay un par de abejas paseando entre sus flores.

Lavanda

Lavanda

Aunque la persona que me las vendió me dijo que la menta y la hierbabuena son plantas de sol, me queda claro que eso no es cierto. Si están muy expuestas al sol, se queman.  Mi amigo biólogo me lo dijo. Me recomendó que las cambiara de lugar y le agradezco su consejo. Menta no sobrevivió, pero Hierbabuena está cada día más hermosa, grande y fuerte.

Hierbabuena

Hierbabuena

Bugambilia también sufrió debido al ataque de los pulgones, arañas rojas y también el invierno. Perdió todas sus hojas y me dio miedo perderla. Todos los días la visitaba y cuidaba. Buscaba protegerla de los terribles bichos pero no sabía cómo protegerla del frío.  La Naturaleza es sabia y está llena de milagros. Bugambilia sobrevivió, sus ramas se van llenando de hojas y de flores; ya comienza a verse su sonrisa magenta. ¡Adiós al invierno de ramas desnudas! Hoy el sol renueva la vida que el invierno casi se se lleva. Bugambilia se vuelve más resistente cada día.

Bugambilia

Bugambilia

 

bugambilia

Con dificultad, pero Albahaca parece haber sobrevivido al frío. Ella no tiene que preocuparse por los bichos, su intenso aroma los mantiene lejos.

Albahaca

Albahaca

Tulipán y Azalea son los más generosos y se han vestido con flores todo el año; él, de naranja y ella, de rosa. También puedo decir lo mismo de mi dulce Alba, no sé qué tipo de planta es, pero Alba es su nombre ahora. Ella se viste de blanco.

Azalea

Azalea

Tulipán

Tulipán

tulipán

Alba

Alba

Plectranthus Tomentosa es la  más fácil de cuidar pues es fuerte, resistente, debido a su aroma tampoco tiene problemas de plagas. Es fuerte en el calor y también en el frío además se reproduce muy rápido. Mientras tenga suficiente agua y luz, mientras esté contenta, crece. Su aroma  me destapa la nariz en momentos de crisis, por lo cual le estoy muy agradecida.

vaporub

Las rudas han sobrevivido hasta ahora. Conforme se van fortaleciendo, su aroma aumenta y cada vez reciben menos visitas de los pulgones.

Ruda

Ruda

La planta que me regaló mi papá sigue fuerte como un roble, los bichos no se le acercan nunca y siempre parece sonreírme. Hemos sobrevivido a varias tormentas juntas.

planta

Mi jardín de sombras, después de las plagas, quedó casi vacío. Sigo trabajando en él pero todavía me falta un largo camino por recorrer. Espero esta primavera encontrar las plantas adecuadas para comenzar a llenarlo de vida y mantener lejos a las plagas.

jardín

 

 

Amo la primavera, me hace florecer como a mis plantas. Mirar al cielo y sentir como la luz entra en mi cuerpo me da energía. No tengo frío ni calor, estoy en paz y en armonía.

cielo

cielo

Diario me lleno de viento, de sol, de luna, de pájaros y de grillos. Diario agradezco el infinito abrazo de la Naturaleza.

Soy aire, soy vida, soy flor, soy sueño y como dice la canción, soy polvo en el viento.

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~ by Naraluna on March 9, 2015.

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